ACTUALIZACIÓN DE AREDS 2: Vitaminas para la degeneración macular
Publicado el: 25 de mayo de 2013
En 2001, el Estudio de Enfermedades Oculares Relacionadas con la Edad (AREDS), dirigido por el Instituto Nacional del Ojo (NEI), estableció que las dosis diarias altas de vitaminas (betacaroteno, C, E) y minerales (zinc y cobre) pueden retrasar la progresión a la DMAE avanzada. Si bien muchos pacientes se han beneficiado de la fórmula de AREDS, el uso de betacaroteno se ha vinculado a un mayor riesgo de cáncer de pulmón en fumadores. Además, existe la preocupación de que las dosis altas de zinc puedan causar efectos secundarios leves, como malestar estomacal.
En 2006, el NEI lanzó AREDS 2, un estudio de cinco años diseñado para evaluar si la fórmula original podía mejorarse añadiendo ácidos grasos omega-3; luteína y zeaxantina; manteniendo o eliminando el betacaroteno; o reduciendo el zinc. El estudio también examinó el rendimiento de diferentes combinaciones de suplementos. Los ácidos grasos omega-3 son producidos por plantas, incluidas las algas, y están presentes en pescados grasos como el salmón. La luteína y la zeaxantina son carotenoides, una clase de vitaminas de origen vegetal que incluye el betacaroteno; ambos están presentes en las verduras de hoja verde y, al consumirlos, se acumulan en la retina. Estudios previos han sugerido que las dietas ricas en luteína, zeaxantina y ácidos grasos omega-3 protegen la visión. Antes de que finalizara el estudio AREDS2, los fabricantes comenzaron a comercializar suplementos basados en el diseño del estudio.
En el estudio AREDS original, los participantes con DMAE que tomaban suplementos tenían una probabilidad 25% menor de progresar a DMAE avanzada en cinco años, en comparación con quienes tomaron un placebo. En el estudio AREDS2, no se observó un beneficio adicional general al añadir ácidos grasos omega-3 o una mezcla 5:1 de luteína y zeaxantina a la fórmula. Sin embargo, los investigadores sí encontraron algún beneficio al analizar dos subgrupos de participantes: aquellos que no recibieron betacaroteno y aquellos con una dieta muy baja en luteína y zeaxantina. Estos participantes tuvieron una reducción 18% en el desarrollo de DMAE avanzada en 5 años, en comparación con quienes tomaron una fórmula con betacaroteno pero sin luteína ni zeaxantina. La nueva fórmula recomendada consta de 400 UI de vitamina E, 500 mg de vitamina C, 10 mg de luteína, 2 mg de zeaxantina, 80 mg de zinc y 2 mg de cobre.
Además, de manera similar a los hallazgos originales del AREDS, el AREDS2 reafirmó que ninguna de las formulaciones modificadas redujo el riesgo de progresión a la cirugía de cataratas.
Múltiples pacientes del SCDRC participaron en el AREDS2. Los médicos agradecen el esfuerzo de nuestro departamento de estudios y de los pacientes que contribuyeron a este ensayo clínico histórico.







